Efectos del consumo de alcohol y resaca

Los efectos del consumo de alcohol en el organismo, más específicamente del etanol que es el que contienen la mayoría de bebidas alcohólicas, son numerosos y diversos. El alcohol es una potente droga psicoactiva, lo que significa que al ingerirlo cambia nuestro estado de ánimo, consciencia, percepción y comportamiento. Además, la ingesta reiterada de etanol posee una inmensa cantidad de efectos terciarios en el organismo; y si se consume en exceso puede llegar a ocasionar enfermedades a largo plazo e incluso la muerte.

Por otra parte, la resaca es el malestar general que se produce tras el consumo de bebidas alcohólicas como, por ejemplo, el champán. Que, si bien presenta un conjunto de síntomas y señales característicos, no es lo suficientemente grave como para llegar a la muerte por depresión respiratoria.

Efectos del consumo de alcohol

Los efectos del consumo de alcohol moderado no son perjudiciales para la vida.
El consumo moderado de alcohol no es perjudicial para la vida

Los efectos del consumo de alcohol en el cuerpo pueden dividirse en dos fases. En la primera fase, cuando su concentración en la sangre aun es baja, hace que nos sintamos más relajados y alegres. Pero posteriormente, cuando su concentración en la sangre sube debido a una ingesta excesiva, puede llegar a causar problemas de coordinación, visión borrosa y una disminución del ritmo cardiaco y respiración. Los niveles extremos de alcohol en sangre pueden provocar una intoxicación por etanol capaz de ocasionar la muerte.

Etapas de la intoxicación por alcohol

1- Fase de euforia:

Esta etapa comienza cuando la tasa de alcoholemia (concentración de alcohol en la sangre) ronda los 0,5 g/L aproximadamente. Quienes han tomado solo unos tragos de más generalmente experimentan una euforia inusitada, se vuelven un poco más locuaces y mantienen una conducta más impulsiva de lo normal en su persona, incluso si estando sobrios son tímidos.

2- Intoxicación:

En esta etapa el organismo que no está acostumbrado a beber se resiste. Sin embargo, poco a poco se comienza a afectar el sistema nervioso y la capacidad de coordinación de la persona. El desequilibrio y las caídas son comunes en este punto. Algunas personas mantienen conductas depresivas durante esta fase. Además, a partir de aquí el alcohol ejerce su efecto vasodilatador (que ensancha los vasos sanguíneos) sobre el organismo; dando como resultado las características mejillas sonrojadas de quienes han bebido o la nariz roja que solemos ver en los bebedores habituales.

3- Confusión:

Llegados a este punto la tasa de alcoholemia se encuentra entre los 2,0 g/L aproximadamente. Los síntomas más frecuentes en esta etapa son: agitación, irritabilidad, somnolencia, dolores de cabeza, dificultad para hablar coherentemente, descoordinación motora, náuseas y vómitos. Si tú o tus amigos presentan alguna de estas señales lo mejor sería dejar de beber automáticamente.

4- Etapa de estupor o coma:

Cuando la tasa de alcoholemia llega a los 3,0 g/L las características más marcadas son un lenguaje incoherente, una disminución drástica del nivel de conciencia que puede llegar a desencadenar el estado de coma, y dificultad para respirar.

5- Etapa bulbar o de muerte:

Si el nivel de alcoholemia llega a los 5,0 g/L puede ser mortal para la persona. En esta última etapa suelen presentarse complicaciones graves que amenazan la vida de la persona; principalmente inhibiciones del centro respiratorio, shocks cardiovasculares y paros cardio-respiratorios con la subsiguiente muerte.

Resaca ¿por qué nos da?

Hombre con resaca
Los dolores de cabeza son muy comunes en la resaca

El término médico para describir la resaca es veisalgia, y se identifica como el conjunto de síntomas característicos que aparecen en el organismo tras la ingesta excesiva de alcohol. Entre estos síntomas se encuentran la pérdida de la memoria de lo ocurrido durante el episodio etílico; alteraciones gástricas como vómitos y diarreas; dolores de cabeza debidos a la dilatación de los vasos sanguíneos y deshidratación de las meninges; y una intensa sensación de sed originada como mecanismo de defensa del organismo ante la deshidratación causada por el metabolismo del alcohol.

La causa de la resaca no es el etanol en sí, sino las sustancias residuales que se generan tras la degradación del mismo, sobre todo la histamina, el metanol, y el acetaldehído; que a su vez se descomponen en otras sustancias también tóxicas que son las que desencadenan los síntomas.

Quizás no te habías dado cuenta, pero la resaca es más frecuente en las mujeres que en los hombres. Esto ocurre porque el hígado masculino es más eficaz que el de las mujeres a la hora de descomponer el alcohol y sus productos residuales.

Además, probablemente habrás notado que aquellos bebedores habituales necesitan de mayores cantidades de alcohol para tener una resaca. La causa de ello se encuentra en que el consumo habitual de alcohol eleva el umbral de resaca al aumentar la actividad de la deshidrogenasa alcohólica (enzima que metaboliza los alcoholes en el organismo)

¿Por qué vomitamos?

Quizás el síntoma que nos resulte más familiar sea el de los vómitos. El hecho de que el organismo reaccione con vómitos ante el consumo de alcohol se debe al primer producto resultante de la degradación del etanol en el hígado: el etanal o acetaldehído. Esta sustancia, al ser un emético, cuando alcanza concentraciones ligeramente elevadas induce el vómito en el organismo.

El disulfiram es un fármaco utilizado actualmente para tratar el alcoholismo crónico. Basándose en las propiedades del acetaldehído, fue diseñado para detener inmediatamente su degradación ulterior en el hígado, lo que induce vómitos en el instante y, por tanto, la expulsión de esta sustancia del cuerpo.

¿Cómo tratar la resaca?

Desafortunadamente los científicos aun no han desarrollado un fármaco que pueda combatir de forma directa los efectos del consumo de alcohol en el organismo y la resaca. Una vez estamos intoxicados, solo podemos dejar de beber y esperar a que el hígado pueda completar la descomposición del etanol. No obstante, existen numerosos remedios caseros que, si bien no poseen un efecto directo, contribuyen a disminuir los síntomas de la resaca.

Algunos remedios caseros que acortan la duración de los síntomas de la resaca son la ingesta de alimentos que contienen cisteína, como el huevo; beber agua antes de acostarse o durante la resaca; consumir zumos de fruta, principalmente de tomate; ingerir un suero casero compuesto por agua, limón y bicarbonato de sodio; y tomar fármacos como la aspirina y el ibuprofeno para calmar el dolor de cabeza.

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