El asombroso lugar donde pararon las edificaciones desintegradas por la bomba de Hiroshima

«Tienes una ciudad y un segundo después no existe”. Esta es una pregunta que se hacia el Geólogo Mario Wannier ¿dónde acabó esa ciudad? ¿Hacia donde fue esa materia?» Wannier se había jubilado ya cuando un homólogo le reveló partículas extrañas acopiadas en algunas playas de Japón. El geólogo, estaba en un proyecto de colación de las arenas en diferentes partes del mundo. Con la intención de calcular la salud de ecosistemas marinos.

Extrañas partículas por la bomba de Hiroshima

Se tomaron muestras de las arenas del sudeste de Asia y se pudo distinguir prontamente granos minerales de partículas diferentes creadas por plantas o animales. Wannier comenzó estudiando muestras de la arena de Motoujina recogidas el geólogo de Urreiztieta, Marc.

En ellas se encontraron vestigios de organismos unicelulares conocidos como foraminíferos. También se hallaron partículas redondeadas, vítreas, extrañas y aerodinámicas. Semejantes a las muestras del Cretácico Terciario de la Península de Yucatán. Donde un meteorito ocasionó un evento de pérdida masiva de especies, incluyendo a los dinosaurios.

bomba atómica
Las muestras se analizaron con alta tecnología, técnicas de rayos X y microscopios de electrones a escalas menores a un micrón (una millonésima de metro)

Según las investigaciones

Se halló también una concentración alta de las partículas extrañas, lo que llevó a pensar que la bomba atómica podía ser un componente clave para revelar el enigma.

Las muestras tenían entre 12, y 23,3 gramos de las partículas inusuales esferoides por kilo de arena. Wannier extirpó cerca de diez mil partículas de esta arena y las catalogó en seis diferentes grupos según sus características físicas. Los investigadores consideran que, por cada km cuadrado de playa, hay entre 2.200 y 3.100 toneladas de estas partículas.

Alta tecnología para los exámenes

Las muestras se analizaron con alta tecnología, técnicas de rayos X y microscopios de electrones a escalas menores a un micrón (una millonésima de metro). La estructura de las partículas, pertenece a los materiales comunes en la edificación de Hiroshima en la época donde cayó la bomba. Incluyendo acero inoxidable, mármol, cemento, y caucho.

Los análisis establecieron que las partículas se formaron en extremas condiciones, a temperaturas superiores a los 1.800 grados Celsius.

La hipótesis del estallido atómico es la única definición lógica viable de su origen

«El material del suelo se evapora y se mueve a la nube atómica, en el cual las elevadas temperaturas mudan sus circunstancias físicas. Hay diversas interacciones entre las partículas, pequeñas esferas en choque y se originan estas afluencias.

En el futuro los científicos piensan examinar muestras de arena en playas contiguas a Nagasaki, donde la segunda bomba, parecida a la bomba de Hiroshima; en agosto de 1945 cayó y mató aproximadamente a 80.000 personas. Este material estuvo allí durante más de 70 años y nunca se estudió con detalles.

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