Leche de vaca y alternativas ¿Cuáles son más saludables?

Los seres humanos tenemos una relación inusual con la leche. Somos los únicos animales que beben leche durante toda su vida y, además, dependemos de la producción de la misma por otras especies ¿Tenemos ventaja sobre los demás habitantes del reino animal por tomar leche durante toda nuestra vida? Pudiera ser. Sin embargo, últimamente han surgido otras bebidas alternativas a la leche de vaca; que están tomando la aceptación de las personas a lo largo de todo el mundo. Estas leches supuestamente son más saludables. Pero… ¿será cierto esto? Aquí lo descubrirás

Ocurre que en aquellos lugares del planeta donde las vacas fueron domesticadas, el hombre solo evolucionó para digerir la lactosa hace unos 10.000 años. El resultado de esto es que casi un tercio de la población mundial continúa sintetizando en la adultez la enzima encargada de digerir la lactosa en el ser humano: la lactasa. Los demás dejan de producirla en grandes proporciones después de la fase de destete en la infancia. Por ello, la mayoría de la población se convierte en intolerante a la lactosa una vez llega a la adultez. Aquellos bebedores de leche de Europa, junto con algunas poblaciones del Medio Oriente, África y el sureste asiático, más que la regla, son la excepción.

Incluso aquellos capaces de digerirla pueden tener razones para querer reducir su ingesta de leche; como, por ejemplo, el costo para el medio ambiente de la agricultura animal y para nuestra salud. Principalmente por eso han ido ganando aceptación entre las personas las leches alternativas a la común leche de vaca.

Propiedades de la leche

La leche tiene muchas propiedades nutritivas
La leche tiene muchas propiedades nutritivas

La leche proveniente de las vacas es rica en diversas proteínas, calcio y yodo. Es una buena fuente de coenzimas imprescindibles para la vida como la vitamina B12. También contiene magnesio, que es importantísimo para el funcionamiento de los músculos y el desarrollo de los huesos. Además, se ha descubierto que las altas concentraciones de suero de leche y caseína contenidas en la leche de vaca se relacionan con el proceso de bajar la presión sanguínea en el organismo.

La importancia del calcio

Según el Servicio de Salud Nacional de Reino Unido, es aconsejable administrar alrededor de 350 miligramos de calcio por día a los niños que están en la edad de entre uno y tres años. Esta es la cantidad de calcio que se necesita para desarrollar unos huesos sanos, algo que proporciona la ingesta 0,260 mililitros de leche.

Pero para los adultos el tema aún no se ha dilucidado por completo. Para algunos científicos el riesgo de fractura de huesos no disminuye con la ingesta de leche. Y más, algunas investigaciones sugieren que la leche de vaca aumenta el riesgo de fractura. Como un estudio en Suecia que halló que las mujeres que bebían aproximadamente un vaso de leche al día eran más proclives a sufrir fracturas de huesos. No obstante, el estudio solamente indica correlación, no causalidad.

Pero el calcio es vital para el desarrollo de unos huesos fuertes durante la adolescencia, explica Ian Givens, experto en nutrición de la Universidad de Reading, en Reino Unido. “Si no desarrollas correctamente tus huesos durante la adolescencia, en tu adultez correrás un mayor riesgo de padecer de debilidad ósea; sobre todo si eres mujer, ya que una vez comienza la menopausia pierdes poco a poco los beneficios del estrógeno”, afirma Givens.

Tomar leche de vaca es vital durante la infancia

Problemas de salud vinculados al estrógeno de la leche de vaca

Otra preocupación común es que la leche de vaca contiene demasiadas hormonas y que las mismas pueden resultar dañinas para el ser humano. Quienes afirman esto se basan en que cuando se ordeña a las vacas, durante su embarazo, sus niveles de estrógeno se encuentran 20 veces por encima de lo normal. Por lo que tal cantidad de estrógenos podría estar vinculada al cáncer de mama, ovario y útero.

Pero una revisión más actual de los estudios que apoyaban esta idea no encontró motivo de preocupación por la cantidad de estrógenos que consumimos a través de la leche. Para que los niveles de esta hormona comiencen a afectar a los sistemas reproductivos es preciso que sean 100 veces superiores a los que posee la leche de la vaca. Y según experimentos realizados en ratones, para que existan alteraciones significativas en los niveles de estrógeno en estos roedores se necesitan dosis 1000 veces superiores a lo normal. Es muy improbable que los humanos seamos 1000 veces más sensibles al estrógeno que los ratones.

Enfermedades coronarias

Investigaciones también asociaron el consumo de leche a enfermedades coronarias debido al contenido de grasas saturadas en la leche. Pero es conocido que las grasas solo representan el 3.5% de la leche entera, y si es semidescremada o descremada la relación disminuye aún más.

En un estudio los investigadores separaron a los participantes en cuatro grupos apoyándose en la cantidad de leche que bebían. Pero el resultado fue que solo aquellos que bebían casi alrededor de un litro diario tenían mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias. “Solo un consumo excesivo de leche puede ser dañino; pero no hay evidencias que sugieran que su consumo moderado sea perjudicial”, explica Jyrkia Virtanen, epidemióloga nutricional de la Universidad de Finlandia Oriental.

Leches alternativas

El problema es que, si bien hay muchas investigaciones acerca de los efectos de la leche de vaca en el organismo, todavía hay muy pocas acerca de las alternativas que no contienen lactosa. Cada vez aumenta más la demanda de leches alternativas hechas de soja, avellanas, coco, almendras, anacardos, arroz, avena, nueces de macadamia, lino o cáñamo.

En estos productos el ingrediente principal se diluye en agua y otras sustancias, incluidos estabilizadores como la goma de algarrobo y la goma gellan. En cuanto a proteína, la mejor de todas estas alternativas es la leche de soja, ya que su contenido en esta bebida es al menos comparable al de la leche de vaca.

La leche de coco es una de estas leches alternativas
La leche de coco es una de estas leches alternativas

Pero las proteínas que contienen estas alternativas pudieran no ser las correctas, se teme Givens. Generalmente la calidad nutricional de estas proteínas es sustancialmente más baja que la de la leche de vaca. Esto resulta particularmente crítico para los niños y ancianos; en quienes el desarrollo de sus huesos depende en gran medida de la calidad de las proteínas que ingieren.

Algunos expertos argumentan que se necesita aumentar las investigaciones para conocer con certeza cual es el tipo de leche es más beneficioso en general. Pero mientras no se conozca lo suficiente acerca de esto, sustituir la leche de vaca en niños y ancianos por leches alternativas no es lo más recomendable.

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