Los eclipses y las alteraciones que provocan en el comportamiento de los animales

Muchos animales organizan su actividad de acuerdo a los ciclos de luz y oscuridad. En dependencia de estos períodos regulares los animales saben el momento propicio para buscar comida, dormir, reproducirse y migrar. Y además, de orientarse según la duración de los días y las noches, también las fases lunares pueden influir en su comportamiento. Descubre sobre los eclipses y las alteraciones que provocan en el comportamiento de los animales.

El período sinódico (definido por los 28 días que emplea la luna en volver a estar llena), provoca cambios en el campo magnético terrestre, en la fuerza gravitatoria con la Luna, y en la cantidad de luz nocturna.

De esta manera, varias especies son capaces de detectar estos cambios y sincronizan su reproducción con los mismos. Por ejemplo, en los arrecifes, los corales expulsan millones de huevos coincidiendo con las fases de luna llena y luna nueva.

¿Qué ocurre con los eclipses?

En casos extraordinarios, como en el desarrollo de un eclipse, los animales también se comportan de una manera inusual. De hecho, los eclipses solares son el suceso cósmico que más influye sobre los animales.

Las arañas deshacen sus telas como si el día hubiera terminado, y una vez que el eclipse llega a su fin, comienzan a reconstruirlas. Peces y pájaros de hábitos diurnos se dirigen hacia sus lugares de descanso. Murciélagos salen de sus escondites a causa de la inesperada penumbra.

Los eclipses y las alteraciones que provocan en el comportamiento de los animales
Las arañas deshacen sus telas como si el día hubiera terminado, y una vez que el eclipse llega a su fin

Un dato interesante, en Zimbabue se observó que, durante un eclipse solar, hipopótamos abandonaban los ríos de la misma forma en que lo hacen durante la noche para buscar tierras menos húmedas y alimentarse.

En medio del recorrido del eclipse culminó, y al volver la luz del sol los hipopótamos abandonaron su proyecto. Durante el resto del día los animales se mostraron agitados y estresados.

Primates y la luna

Los eclipses y las alteraciones que provocan en el comportamiento de los animales
Las noches de superluna tienen la particularidad de ser muy claras, dado que la luz
procedente del satélite puede llegar a incrementarse hasta un 30% más de lo habitual

También los eclipses lunares influyen en el comportamiento de los seres vivos. En 2010, un estudio en Argentina reveló que una especie de primate nocturna, el marikiná de Azara, dejó su habitual búsqueda de comida durante un eclipse lunar, ya que su capacidad de visión disminuyó drásticamente.

Existe un fenómeno astronómico que sucede tres veces al año, conocido como superluna, que se refiere al momento en que la luna llena coincide con el perigeo, punto más cercano que puede alcanzar la luna respecto a la Tierra. Las noches de superluna tienen la particularidad de ser muy claras, dado que la luz procedente del satélite puede llegar a incrementarse hasta un 30% más de lo habitual.

Gracias a un nuevo estudio, se descubrió que las barnaclas cariblancas responden a este fenómeno incluso si están hibernando. Durante las superlunas su temperatura corporal y frecuencia cardíaca alcanzaron niveles superiores a los habituales. Sin embargo, las aves no mostraron verse afectadas por los efectos de la superluna mientras esta permanecía oculta tras las nubes y la noche mostraba su habitual oscuridad.

“Lunáticos”

Los eclipses y las alteraciones que provocan en el comportamiento de los animales
Hubo una época en la que se pensaba que las fases lunares
podrían provocar descabelladas alteraciones en la fisiología de las personas

La aparentemente extraña relación entre la conducta humana y las fases lunares es un tema que durante siglos ha captado la atención de todo tipo de personas. Son varias las fábulas y leyendas que vinculan nuestra conducta con la luna: tal es el caso del mito de los hombres-lobo.

Siendo así, no sorprende demasiado el hecho de que hasta 1930 fuera empleado oficialmente el término “lunático” para referirse a aquellas personas que padecían una enfermedad mental. Ya con el paso del tiempo se han ido utilizando otros términos más apropiados a la gravedad de la cuestión.

Hubo una época en la que se pensaba que las fases lunares podrían provocar descabelladas alteraciones en la fisiología de las personas e incidir directamente en el comportamiento de las sociedades. Se creía que variables como las tasas de nacimiento y fertilidad, e incluso enfermedades como la epilepsia, podrían estar condicionadas por la fase en que se encontrara la luna.

Quizás por esto es que todavía algunas personas creen que las cifras de altercados violentos y desorden público ascienden durante la luna llena. No obstante, ningún estudio ha hallado pruebas que esto suceda.

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